sábado, 26 de septiembre de 2009

La Maldicion del Indio Tecumseh


El noveno presidente de USA se llamaba Harrison y nació en Berkeley en 1773. Era hijo de Benjamín Harrison, uno de los firmantes de la Declaración de Independencia. Le encantaba la sidra y odiaba las habas. Comenzó a estudiar medicina hasta que se cansó del libro de Harrison. En 1791, se metió en la infantería del Ejercito Regular y se dirigió al noroeste para matar indios y quitarles sus tierras. Llego a ser Asistente de campo del general "Mad Anthony" Wayne en la famosa batalla de Fallem Timbers, la cual abrio la mayor parte del territorio de Ohio para la conquista. Este general dio su nombre artístico al gran John Wayne, también muerto por una maldición india como otros actores. Después de dimitir del ejercito en 1798 se convirtió en delegado al congreso del Territorio del Noroeste. En 1801 se hizo gobernador del territorio de Indiana. En 1840 fue elegido Presidente de USA, el mas corto, porque solo duro un mes. Murio de una neumonía comunitaria sin relación con gripe A, contraída durante la lectura de su discurso de posesión de 2 horas. Le cogió el frió por no llevar camiseta. Un nieto, llamado Benjamín Harrison suyo también llegaría a ser presidente, el vigésimo tercero.

Cuenta una leyenda que el 5 de octubre de 1813 el ya general William Henry Harrison, le cortaba el cuello a un malvado indio llamado Tecumseh, que se había unido a los ingleses en la guerra de 1812, para evitar que su pueblo fuera conducido a una sucia reserva.

Tecumseh no era un cualquiera, era el ultimo Shawnee. Una teoría dice que este grupo de tribus cruzo el estrecho de Bering en el siglo XII(12) desplazados de Asia por las hordas mongolas, cuando ya había un montón de europeos veraneando en el continente americano, todavía sin asiento definitivo. Con Tecumseh moria la resistencia de los nativos a la ocupación de sus territorios y nacía el mito. Mientras Harrison mataba a Tecumseh, éste lanzo la maldición: "Todos los presidentes de Estados Unidos elegidos en año terminado en cero, morirán antes de terminar el mandato". Fue una suerte que su hermano, el tridorzuelo profeta Tenskwatawa estuviera por allí para oír la maldición, aunque tardo mas de 30 años en hacerla publica por problemas de derechos de autor con la SGAE. Este pájaro tuerto era tremendo, se arranco un ojo a fin de poder ver el futuro.

La maldicion se conoce hoy como el "factor cero" y lo cierto es que repasando la historia de los presidentes llegados a la Casa Blanca en estas condiciones entre 1840 y 1960, siete en total, todos la palmaron en el mando. Con el tiempo, parece que la maldición pierde fuelle.
Ronald Reagan, elegido en 1980 se salvo cuando una bala quedo a unos escasos tres centímetros de su corazon (o el indio no soplo lo bastante fuerte o el asesino estaba demasiado embriagado por la lectura del Guardian entre el Centeno). George W. Bush reelegido en 2000, no palmo atragantado con una galleta (a lo mejor si y fue sustituido por un doble, dónde encontrarían a uno tan inteligente como el original) y además esquivo un zapato con notable habilidad.

Las siete víctimas del "factor cero" entre 1840 y 1960 cumplen haber sido elegidas en un año acabado en cero, el primer martes después del primer domingo de noviembre, pasado el día de "todo lo santo":

1) William Harrison (1840) fue la 1ª víctima, muerto de neumonía a los 30 días de su mandato. El ocaso del partido Whig.

2) Abe Lincoln (1860) fue la 2ª victima de la maldicion y 1º en morir asesinado. Sic Semper Tirannus...

3) James Gardfield (1860) fue el 3º, muerto de un disparo a los tres meses de su investidura.

4) William McKinley (1900) fue la 4ª víctima de la maldicion. Murio de dos tiros a los seis meses de su segunda investidura. Para que aprenda a hundir barcos y no-declarar guerras a España.

5) Harding (1920) fue la 5ª víctima. Oficialmente palmó de un paro cardiaco. Pero todos sabemos que lo envenenó su mujer que sufria un ataque de cuernos. Se cree que sus últimas palabras fueron "la madre que parió al indio".

6) F. Delano Roosvelt (1940) fue la 6ª víctima elegida en un año terminado en cero. Cuando se enteró, el tío Adie que era abstemio, abrió una botella de cava en la Guarida del Lobo y brindó a la salud del indio.

7) J.F.K. (1960) fue el 7º muerto y 5º asesinado, presumiblemente por la bala de un tal Oswald, que en lugar de una carabina italiana del siglo XIX, debía tener una metralleta, por lo rápido que disparaba.

6 comentarios:

  1. Oswald era un chivo expiatorio con cabeza de turco.
    Los marines no son unos tipos como los de las peliculas de Steven Seagal. Son una cosa mas parecida a la Legion, con lo mejor de cada casa. En el caso del pobre Oswaldo, tipo miope y de 1,53 m de altura, vaya potra tendria de volarle la tapa de los sesos a J.F.K. Incluso con ayuda del indio.

    ResponderEliminar
  2. el carcano 5.56, pese a su veterano diseño, era una carabina de cerrojo de diseño sencillo y eficiente que permaneció en servicio en los carabinieri hasta 1981. fue usado, aparte de por los italianos, por los finlandeses (un regalo de Mussolini, poco agradecido, pues los soldanos fineses preferían los mosin-nagant capturados a los rusos) e incluso por el Volkssturm en los últimos años de la guerra

    ResponderEliminar
  3. En la batalla de Berlín, el Volkssturm hasta usó fusiles incautados al ejército francés cinco años antes.

    Cosa parecida ocurrió en la guerra civil española, en la que se usaron mosquetones de la guerra de Cuba.

    Antes las armas se fabricaban para durar.

    ResponderEliminar
  4. Que curioso que todo acabe siempre en el principal tema conversacional de la humanidad: nazis, SGM...
    Voy a enterarme si las mismas piedras que le tiran los palestinos al ejercito judio son recicladas de las que utilizaban estos para apedrear a la Magdalena...
    Ah, no, que tendrian que excavar cuatro o cinco metros.

    ResponderEliminar
  5. Se llama "Ley de Godwin", paleto.

    ResponderEliminar