martes, 7 de julio de 2009

Apolonio de Tiana


Apolonio de Tiana (Capadocia, 3 a. C. – Éfeso, ca. 97 ) fue un tipo simpático y singular, filósofo, matemático y mago.

Como Pitágoras, sólo se alimentaba de vegetales, sobre todo legumbres (lentejas, fabada no, tampoco Pitágoras podía comer fabada). Se abstenía del vino y de las mujeres (¿Por eso vivió tanto?), regalaba su dinero a los pobres y vivía en templos (en aquella época se podía...). Se ganaba la vida como predicador público, visitando templos, corrigiendo malas costumbres y haciendo trucos de magia.

En Roma, le buscó las cosquillas a los emperadores (conoció a todos, desde Augusto a Domiciano). Un día, después de oir cantar a Nerón, Tigelino (el pelotillero oficial del imperio) le preguntó a Apolonio qué pensaba del canto del César: "Tú le crees digno de cantar; yo de callarse" (esta frase pudo servir de inspiración a Sienckiewicz en Quo Vadis, pero la puso en boca de Petronio).

Se dice que realizó por lo menos un milagro. Viendo a una procesión en Roma que portaba el féretro de una doncella difunta, Apolonio le dijo "levanta y anda". La muerta se levantó para alegría de sus padres, quienes quisieron recompensar le con oro. El filósofo en cambio se lo entregó a la chica como dote. Un milagro casi calcado se atribuye a Zalmoxis... quinientos años antes.

En Roma, condenó los baños públicos, no porque estuviera en contra de la limpieza, como asegurarían sus homólogos cristianos, sino porque todos sabemos lo que iban a hacer los romanos en los baños públicos... (gracias Terry Jones).

Una anécdota poco creíble es con el rey de Babilonia. Después de sorprender a un esclavo con su concubina, el reyezuelo preguntó a Apolonio cómo castigar al culpable. "Déjale con vida", contestó; si vive "su amor será el mayor de los suplicios".

Durante el reinado de Domiciano, Apolonio fue acusado de magia, encerrado en un calabozo, después de haberle hecho cortar el pelo y las barbas (debía ser octogenario por esa época, aunque a lo mejor era otro Apolonio...), y allí cargado de cadenas. Debido a su edad, se levantó el castigo, condenándolo al destierro. Murió al poco y después de su muerte se erigieron estatuas y se le hicieron honores divinos (algunos de sus discípulos decían que resucitó al tercer día, pero en aquella época todo se confunde).

La única fuente de la época acerca de su vida se debe a su discípulo Filóstrato.


sábado, 4 de julio de 2009

Alejandro I, el zar que se dió el piro


Alejandro era hijo del Zar Pablo I y de Maria Fedorovna, hija del Duque de Wurtemberg (alemana pues).


Admiraba a Napoleón, con quien paseaba en barca y conversaba en francés (Napoleón sólo chapurreaba algo en ruso y en polaco que le enseñó su amiguita la duquesa de Varsovia) pero por presión de los nobles la alianza se rompió y su amistad acabó con soldados rusos desfilando por las calles de París. También fue el Zar que pidió la Paz con España, después de la Guerra hispano rusa (1799 a 1801). Acojonadito estaba...


De su matrimonio con Luisa de Baden solamente tuvo dos hijas, que murieron a corta edad. El trono lo heredó su hermano menor Nicolás, aunque primero tuvo que despachar igualmente a otro hermano llamado Constantin.


Alejandro supuestamente falleció en ¿1825? en ¿Taganrog? a causa de tifus y su tumba está en el escorial de San Petersburgo. Sin embargo su muerte estuvo llena de sospechas. Presuntamente murió durante un viaje a Crimea, y enseguida corrió el rumor de que había fingido la muerte para retirarse como ermitaño bajo el nombre de Fédor Kusmitch. Su tumba, abierta en 1926, estaba vacía.


Mientras estaba retirado era constantemente tentado por el diablo que se le aparecía en forma de púber eslava y le incitaba a pecar contra el sexto. No obstante, Fédor no dejaba de rezar ante una cruz ortodoxa con la imagen de Cristo crucificado. Un día, al límite de sus fuerzas le preguntó al Cristo "¿Qué hago?" y entonces se produjo el milagro pues se dice que la imagen le contestó "¡Sueltame los clavos, maricón!"


Supuestos que apoyan la hipótesis Fédor Kusmith:


- el monje hablaba alemán (que era la lengua materna del zar) y francés (la lengua de la corte)

- media más de dos metros y tenía un gran parecido físico

- el monje metía los pulgares por el cinturón, gesto que también hacía el zar

- se ha publicado en un periódico británico que el monje utilizaba ropa interior de seda

- tanto el monje como el zar padecía estigmas de la sífilis congénita

- fue reconocido por su sucesor Nicolás, después de la muerte del monje, claro

- Fédor nunca lo negó y siempre evitó la publicidad

miércoles, 1 de julio de 2009

Juan Tritemio


Juan Tritemio es el nombre artístico de Johann von Heidenberg (1462- 1516), quien fue un monje alemán nacido en Trittenheim, cerca de Tréveris. Supuesto fundador de la sociedad secreta Sodalitas Celtica (Cova Céltica, dedicada al estudio de las lenguas, las matemáticas, la astrología y la alquimia) es autor de la famosa Steganographia (steganos significa cubrir, ciencia para ocultar mensajes antepasada lejana de Enigma).

Recién salido del instituto, fue nombrado Abad de Sponheim, monasterio en el que encontró a todos los monjes perdidos en el vicio y en la molicie. Debía ser un auténtico rompehuevos porque en dos años creó una biblioteca de más de 5000 libros (una de las mayores de Europa en la época) y los puso a trabajar.


Escribió unas nueve obras históricas, el Tratado de las siete causas segundas (De septem secundieis), opúsculos ascéticos, una obra sobre los milagros de la Virgen María, dos libros de homilías y exhortaciones cenobíticas, una obra contra los maleficios (Antipalus Maleficorum comprehensus).

Acusado de ser un gran aficionado a la magia negra, el emperador Maximiliano I (abuelo de Carlos I) le invitó al castillo de Boppart, para someterle a ocho preguntas de fe: Tritemius le respondió con la publicación de su Liber octo questionum. Al final se hicieron amiguitos y todo, el monje acabó convirtiéndose en su asesor.


Falleció un 15 de diciembre de 1516 y fue enterrado en la iglesia del monasterio de Saint-Jacques de Wurzburgo, del cual fue prior (en Sponheim no lo querían ver ni en pintura).

Sus dos obras más famosas Steganographia (hay dos versiones distintas, 1500) y de una Polygraphia (1518), dedicada a la codificación de mensajes (en su primer libro aparecen 376 alfabetos de 24 letras, en el segundo libro otros 1.176 alfabetos ...). En algunas obras hay que borrar la segunda letra de cada palabra para leer mensajes en clave...


Los principios del lenguaje para ciegos y de códigos secretos militares se basan lejanamente en estas obras. Además influyó en la obra del médico alemán conocido como Paracelso, quien fue alumno suyo.


En España, se hizo conocido por de la película de Alex de la Iglesia " El día de la Bestia", donde Alex Angulo utiliza la obra de Tritemio para descifrar el mensaje secreto del Apocalipsis de San Juan. Además en el primer comic de la serie Lucifer de Neil Gaiman, aparece citado como autor de una descripción sobre los ángeles Tronos y el Diablo dice que, como siempre, "se equivocó".

domingo, 28 de junio de 2009

La cosechadora Gala


¿Una cosechadora gala del siglo I D.C.? En la Historia Natural de Plinio el Viejo se describe un instrumento que pudo revolucionar la agricultura europea y mundial, desarrollado por esos bárbaros e incultos Galos... tal vez un poco romanizados.
"En las inmensas fincas de los latifundios de las provincias galas se utilizan unos armazones muy grandes con bordes dentados que hacen pasar, sostenidos por unas ruedas y empujados por una yunta de bueyes, a través de los trigales...".
Hasta el descubrimiento de los bajorrelieves de Buzelon y Arlon (Bélgica) del siglo III D.C. (¿estaban ya esos celtas romanizados?), que se conservan en el Museo Arqueológico de Luxemburgo, no existía evidencia de la existencia del curioso objeto.
En la piedra se ve un rastrillo gigante, sobre ruedas del tipo galo, que sacude las espigas de trigo y las recoge en una especie de pala, empujado todo el sistema por una mula (no por un buey).
Desgraciadamente el invento no tuvo mucho éxito y cayó en el olvido, supongo porque los señores feudales preferían tener vasallos antes que máquinas porque era más entretenido. Con lo que se quejaban los paisanos de la aldea de lo duro que era cosechar el trigo.
Unos frikis más modernos intentaron reconstruir el artefacto ya que no ha llegado ninguno hasta hoy (yo lo buscaría en Irlanda...) y parece que no funcionaba tan bien (Reconstruction of the Vallus -The Celtic Reaping Machine, Bulletin of Experimental Archaeology 3,1983).

sábado, 2 de mayo de 2009

Vampiros II (2): Fides quaerens cognoscitur




Aunque se trate de espíritus corpóreos, los vampiros tienen ciertas filias y fobias. Por ejemplo, les gusta salir para alimentarse por la noche y hacerles chupones en el cuello a jovencitas desamparadas, a la vez que odian la luz del Sol (como los gremlins).

La expansión y la prevención del vampirismo...

Uno de los métodos más antiguos para evitar la propagación de los vampiros, consistía en colocar guadañas cerca de la tumba, para evitar que los demonios se acercaran y entrasen en el cuerpo o para apaciguar al muerto y que no se levantara de su ataúd. Claro que también se le podían cortar los tendones de las rodillas de un sujeto con todas las papeletas para convertirse en vampiro; a saber, un excomulgado, suicida, muerto sin recibir los santos sacramentos...

En Europa Oriental, le ponían un diente de ajo en la boca y en otros orificios naturales, idea ligada a la leyenda de que el espíritu maligno podría entrar por ellos en forma de niebla y habitar en el cuerpo (por eso en algunas zonas de Europa todavía nos tapamos la boca al bostezar, para que no entre el demonio). En algunas regiones de Alemania sustituían el ajo por un limón en la boca. Lo de atravesarles el corazón con un objeto punzante antes de inhumar los restos surge en principio como método para que no se levantaran, la estaca comenzó como un método para fijarlos al ataúd.

Otro método utilizado era esparcir semillas de mostaza en la tierra de una tumba sospechosa de contener a un vampiro para mantener al vampiro ocupado durante toda la noche contando los granos caídos. El número final siempre corresponde a la serie de Fibonacci.

Los vampiros temen a ciertos objetos como la rama de rosa silvestre o de un espino, que es un recuerdo de la corona de espinas de Jesucristo. Otros objetos sagrados como un crucifijo (para que funcionen tienes que tener fe) o el agua bendita (si tienen hidrofobia, vale el agua normal) pueden asustarlos también.

Durante el siglo XIX surgió en los Balcanes, la figura del cazador de vampiros, que podía ser un religioso (en la peli Van Helsing) o un dampiro, que es el hijo de un vampiro y una mortal y tiene el poder de detectarlos (Blade). Incluso se llegaron a vender kits de cazavampiros para los turistas que iban a viajar al este de Europa, que hoy se conservan en museos de lo esotérico como el museo de Ripley.

Para poner fin a las fechorías de un vampiro, clavarle una estaca en el corazón es el método más famoso (y peliculero). La estaca solía ser de fresno en Rusia, de espino en Serbia y de roble en Silesia. Como la función era mantener al muerto quietecito, la estaca podía clavarse en distintas partes de la anatomía según la tradición local como por ejemplo en la boca en Rusia o en Alemania, o en el estómago en Serbia. En Europa del este, se trataba más que de fijar al muerto de desinflar el cuerpo del alma para que no volviese a la vida, abriendo un orificio artificial en el tórax o en el abdomen, por eso en lugar de estaca podían utilizar una pica. Otros métodos mucho más light consistía en clavar la cabeza, el cuerpo o la ropa del vampiro al ataud para evitar que se levantara de su tumba, como se hacía a veces con niños-vampiro. La decapitación enterrando la cabeza junto a los pies o alejada del cuerpo y la incineración completa del cadáver y después rociar agua bendita sobre la tumba eran otras medidas utilizadas en los Balcanes.

Un intento de explicación...

Los vampiros surgen de un conglomerado formado por un problema social, como las epidemias de peste y el terror de una población analfabeta y supersticiosa, con una explicación psicológica que bebe de fuentes como el cristianismo, aunque en un principio los Papas lo aprovecharon, no tardó en ser rebatido como creencia paga na que era. Pero también existe una hipótesis biológica o científica: aquellas enfermedades que recuerdan por sus signos y síntomas al mito del vampiro.

La porfiria eritropoyética congénita o enfermedad de Günther es una enfermedad genética del metabolismo del grupo hemo (el que forma la hemoglobina) muy rara y muy grave. La síntesis del grupo hemo se produce en el hígado y en la médula ósea, en un sistema enzimático de producción en cadena. El defecto o la huelga laboral del UROGEN III cosintetasa produce una acumulación de metabolitos intermedios en la cadena de producción llamados porfirinas que son los culpables de las manifestaciones clínicas, al ser capaces de absorber energía lumínica y producir la fotosensibilización. Algunos síntomas lo bordan:


- Hiperfragilidad cutánea: Se produce prurito y dolor minutos después de la exposición solar, que se sigue de enrojecimiento y edema, que dura 12-24 horas. Después de mínimos traumatismos, aparecen ampollas, erosione y cicatrices. En un intento de proteger la piel del sol se genera un hipertricosis o crecimiento anormal del vello en la frente, pómulos y extremidades y en las palmas de las manos.


- Deformidades faciales: Si las lesiones faciales son extensas y constantes, por ser una zona expuesta, se vuelven mutilantes, destruyendo los labios, lo que deja la dentadura al descubierto, de forma que los dientes parecen más grandes y el cartílago de la nariz o de la oreja (dando un aspecto puntiagudo a las orejas).


- El acúmulo de porfirinas en los ojos puede darles un color rojizo y en los dientes aparece la llamada eritrodoncia (dientes rojizos) por el depósito porfirínico en la dentina. Los recién nacidos tiñen los pañales de rojo.


- Palidez: El fallo en la producción de hemoglobina producen anemia hemolítica y de ahí la palidez. Antes de que se inventaran las transfusiones el tratamiento de las anemias consistía en beber sangre de otros animales, en grandes cantidades.


- Intolerancia al Ajo: Algunas sustancias del ajo pueden inhibir la coagulación de la sangre al interferir en la agregación plaquetaria. Uno de los productos del ajo, llamado alquil disulfuro, destruye el grupo hemo, complicando aún más los síntomas


- Trastorno mental: Debido al tipo de vida al que se encuentra sometido el enfermo es frecuente que acabe como una chota, sobre todo en un ambiente rural, solitario y medieval. El aislamiento y la incomprensión podrían explicar crueldades que se atribuyen a los vampiros.


Las epidemias de vampirismo en determinadas regiones aisladas pueden explicarse por el hecho de que se trata de una enfermedad genética autosómica recesiva. En un entorno rural, aislado y fuertemente endogámico como las montañas del este de Europa, aumenta la probabilidad de que aparezcan más casos. Una hipótesis interesante es la del derecho de pernada, por el cual el señor feudal, trasmitiría la enfermedad al pueblo llano, pero no vale para los casos más recientes, a partir de siglo XVIII...