viernes, 1 de mayo de 2009

Vampiros I: Preludios y Nocturnos


El Vampiro es un ser corpóreo (no es un fantasma ni un espectro) que sale por la noche de su tumba para alimentarse de la sangre de los mortales y así mantener su existencia. Si la desdichada víctima muere, a su vez se convierte en vampiro. Los vampiros no se reflejan en los espejos y no tienen sombra, pues reflejo y sombra simbolizan el alma que el muerto viviente ha perdido. Los grandes colmillos son una invención literaria desde los tiempos de Carmilla, de Sheridan LeFanu, en realidad, más que morder, lo que hacen es succionar la sangre de sus víctimas (no les dejan dos marcas en el cuello sino uno o más "chupones"). Algunos como los Nachzehrer alemanes pueden hacerlo a distancia (?).


El vampiro puede transformarse en cualquier animal, no sólo en murciélago, esta confusión surgió en el siglo XVII (17) cuando se denominó vampiro a una especie de murciélago sudamericano; y también en niebla o en paja. En su tumba, el vampiro conserva el rigor mortis pero el cuerpo no se descompone y permanece incorrupto. Como corresponde a una criatura noctámbula, son pálidos y tienen un sistema piloso muy desarrollado, las cejas unidas (sinofridia) y pelos en las palmas de las manos (hipertricosis palmar). Para reconocer la tumba de un vampiro solía mandarse a una virgen adolescente a recorrer los cementerios a lomos de un caballo totalmente negro y el caballo se encabrita delante de la tumba; si alrededor de esta hay unos pequeños agujeros en el suelo, es por donde sale el vampiro convertido en niebla. Las personas nacidas de la unión de un mortal con un vampiro se denominan Dampiros (como Blade) y también tienen el don sobrenatural de reconocerlos.


Aunque por definición, cualquier ser humano puede convertirse en vampiro, parece que existen personas con más factores de riesgo a causa de determinadas alteraciones congénitas, como nacer con dientes astrales en la boca, nacer peinado con un fragmento de membrana amniótica sobre la cabeza, tener los ojos de un color muy oscuro como botones negros, ser pelirojo (como Judas Iscariote) o tener máculas eritematosas por el cuerpo.


Desde los tiempos más remotos de la humanidad existen noticias de monstruos perversos chupadores de sangre con poderes sobrenaturales, en China, Persia,etc. Sin embargo, el vampirismo es un fenómeno particular de la civilización occidental y por tanto, tiene sus raíces en Grecia-Roma y en el Judeo-Cristianismo (por supuesto).


En la Antigua Grecia hay, por lo menos, cuatro ejemplos literarios de vampirismo:


1) En el Canto XI de la Odisea, Ulises atrae a los muertos (y a Tiresias) con la sangre de unos corderos. Después de que éstos se hayan alimentado, puede hablar con ellos.

2) Las Estriges, surgidas de la unión de un mortal con una Arpía, son mujeres con cuerpo de pájaro, que succionan la sangre del recién nacido en la cuna (como las "meigas chuchonas"). No parecen muy relacionadas con los vampiros pero es muy curiosa la semejanza de estriga y "strigoï", nombre por el que eran conocidos en el siglo XVII los vampiros rumanos.

3) En las Ranas de Aristófanes aparece la Empusa, hija de la diosa infernal Hécate, que tiene el don de cambiar de forma, adoptando apariencia de animal doméstico (perro, vaca) o de bella hetaira. Cuando se hace pasar por mujer, se la reconoce porque una de sus patas es de bronce (y por su mal olor). Le gusta pasear de noche a la luz de la luna llena y se dedica a cebar a jóvenes ingenuos para, después de acostarse con ellos, beber su sangre y devorarlos.

4) En las Benévolas de Esquilo, cuando Apolo expulsa a las Erinias del templo, las identifica con los monstruos devoradores de sangre:
 
"Vuestro lugar está allá donde se cortan las cabezas, donde se sacan los ojos, donde hay torturas, donde se degüella, donde se siegan los órganos y se destruye el licor seminal de los infantes en flor, donde se amputan las extremidades de los miembros, donde gimen los lapidados y empalados, donde la estaca hundida en el espinazo provoca espantosos chillidos... ¡Esos gritos oís como si fuesen cantos de júbilo y de ellos hacéis vuestras delicias! ¡Oh diosas de quienes los dioses tienen terror! La morada que conviene a monstruos como vos es el antro del león bebedor de sangre...

¡Fuera de aquí! ¡lo mando! ¡Salid pronto de este templo! ¡Desapareced del Santuario fatídico, no
sea que os envíe la sierpe de alas de plata que brota del arco de oro! ¡Entonces, de dolor, echaríais la
negra espuma que de los hombres sacasteis, vomitaríais los cuajarones de sangre que lamisteis en los degüellos! ¡No os conviene mancillar el Santuario de los Oráculos! ¡Id y vagad sin pastor por vuestros prados, que ningún Dios se cuida de tal rebaño!"
 
En las narraciones de los rabinos, aparece Lilith, primera mujer de Adan y como él creada del barro. Repudiada por este al no querer adoptar una postura de sumisión al hacer el amor, Lilith se convierte en reina de los condenados. Chupa la sangre a los lactantes y a los adultos los despoja de la vitalidad y de la potencia viril durante el sueño.

En el Levítico XVII, 10-14, se dice "no comeréis sangre de carne alguna, porque el alma de toda carne es su sangre y aquel que la comiere será exterminado".

Posteriormente, el cristianismo enseña que Cristo derramó su sangre para redimir a los hombres, simbolizado por el vino en la Última Cena ("tomad y bebed..."). Los primeros padres de la Iglesia las pasaron canutas para advertir a los paganos contra una explicación excesivamente textual y que no cayesen en el canibalismo ritual. Todavía Carlomagno en el siglo VIII castigó con la muerte a los sajones que confunden el misterio de la transubstanciación, la presencia real de la carne y la sangre de Jesucristo en la consagración, con darse un buen festín de carne humana.

En el siglo IX se pone de manifiesto en Inglaterra y en el Norte de Europa, las primeras noticias sobre difuntos cuyos cuerpos han sido hallados incorruptos en sus tumbas. El cristianismo toma del neo-platonismo la idea del cuerpo como una cáscara que alberga el alma inmortal (el cuerpo o soma es la tumba o sema  del alma). Por la Redención, las almas adquieren la salvación. Los excomulgados, los suicidas y aquellos que han muerto sin recibir los sacramentos o cristiana sepultura,quedan excluidos del Paraíso y vagan como "almas en pena". Alguna de estas almas, erradas en su camino al Purgatorio, habitan indebidamente un cuerpo y se convierten en "espectros corpóreos", que no tienen otra cosa que hacer que atormentar a los mortales (con todo perdido siempre queda molestar). En esa época aparecen algunas obras literarias como el Dictionaire infernal de Plancy (1031), los muertos vivientes chupadores de sangre de Gales (cadaver sanguisus) en De Nugis Corielum de Walter Map (1193) y la Historia Regis Anglicorum de William de Newburgh (1196) con el capítulo de la abadía de Melrose.

En la Europa Continental la endemia de vampirismo surgirá con la grandes epidemias de Peste del siglo XIV y se trasmitirá de occidente hacia oriente. Por aquel entonces, la gente moría por millares y los enfermos para evitar contagios, eran enterrados apresuradamente, sin certificar la muerte clínica...Por este motivo, al abrir las tumbas, los familiares se encontraban cadáveres bien conservados, con manchas de sangre fruto de las heridas que se hacían al querer escapar del sepulcro y por eso en los cementerios podía oírse masticar por las noches. En 1728, Michael Rauft escribe un auténtico clásico, De Masticatione Moruorum in Tumulis Liber, muy avanzado para la época, donde se explica que los muertos no pueden aparecerse en forma tangible a los vivos y que el diablo no puede habitar cuerpos muertos.

En 1434, el Papa Inocencio VIII aprueba la publicación de Malleus Maleficarum, de los hermanos dominicos germanos Jakob Sprenger y Heinrich Kramer, donde se describen íncubos, súscubos y todo tipo de aparecidos. Esto supone el reconocimiento de facto por la Iglesia Católica de la existencia de muertos vivientes, situación que durará 3 siglos. Los Protestantes no se quedaban atrás. Los luteranos acostumbraban a poner una piedra en la boca de sus muertos para que no masticaran. Calvino, que rechazaba la idea del Purgatorio, explicaba el retorno de los muertos por la magia. El sabio bobo rey Jacobo I de Inglaterra  publicó en 1597 un tratado de Demonología, donde se postula por primera vez la posibilidad del muerto viviente como sirviente del demonio.

En el siglo XVII en los países del este de Europa, que son pobres y están relativamente aislados por sus cadenas montañosas, florece la superstición y las creencias vampíricas. Esto se debe a que apenas fueron influidos por el Renacimiento y a que la Iglesia Ortodoxa era muy tolerante, a diferencia de los católicos con la Inquisición y los protestantes con sus cazas de brujas. Los ortodoxos griegos llegaron a reconocer la realidad de los "Vrykolekas" , literalmente, hombres lobo.

En el siglo XVIII, la peste de Marsella asola Europa. Comienzan los primeros estudios serios sobre el vampirismo. El caso de Pedro Plogojowitz (1725) campesino húngaro convertido en vampiro, se conserva en un estudio alemán en la Biblioteca de Viena y es el primer documento en que aparece la palabra Vampir. En 1732 se publica Visum y Repertum, con el curioso caso de otro vampiro eslavo, llamado Arnold Paole. Estas dos publicaciones llegan a la corte de París, a través de la revista francesa Le Gleneur, donde aparece por primera vez la palabra francesa Vampyre. Desde aquí se traduce en el London Journal a lengua inglesa y al resto de idiomas. El sentido común se impone y para refutar la existencia de vampiros, el Papa Benedicto XIV, Prospero Lambertini, uno de los mejores intelectuales de su época publica De Servorum Dei et de Beatorum Canonizatione (1749). Este mismo Papa fue quien absolvió a Galileo, 250 años antes que Juan Pablo II (hecho que los tecnoprogres desconocen).

Los ilustrados franceses de la Enciclopedia, Voltaire y Rousseau rechazan completamente la existencia de los vampiros...

Sin embargo, el padre Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764) en sus Cartas Eruditas, tomo IV, carta XX "Reflexiones Críticas sobre dos Disertaciones que en Orden a Apariciones de espíritus y los llamados Vampiros, dió a luz poco há el celebre Benedictino y famoso Expositor de la Biblia Don Agustin Calmet", se refiere a Vampiros y Brulacos como resultado de una resurrección imperfecta (fuera de la Fe) "in ordine ad malum" (para hacer el mal).

martes, 28 de abril de 2009

La tumba de Alejandro Magno I

Guapiño non é, máis tiña pelaxe
El 13 de junio del 323 a. C., Alejandro murió en el palacio de Nabucodonosor II de Babilonia a los 32 años. Existen distintas teorías sobre la causa de su muerte, como el envenenamiento, la enfermedad (se sugiere que pudo ser la fiebre del Nilo (¿una encefalitis que le contagió su caballo?), o una recaída de la malaria (algo más probable).

El 2 de junio Alejandro participó en un banquete organizado por su amigo Medio de Larisa. Tras beber copiosamente y después de su baño, se encontró gravemente enfermo. El 12 de junio, los generales dejaron pasar a los soldados para que vieran a su rey vivo por última vez, de uno en uno. Como estaba demasiado enfermo como para hablar, les hacía gestos de reconocimiento con la mirada y las manos.


La teoría del envenenamiento deriva de la historia de Justino y Curcio. Según ellos, Casandro, hijo de Antípatro, senescal de Grecia, transportó el veneno a Babilonia en una mula, y el copero de Alejandro, Yolas, hermanastro de Casandro y amante del mismo Medio de Larisa, se lo dio a beber. Entre las sustancias mortales que podrían haber matado a Alejandro se sospecha que fueron el eléboro y la estricnina. Contra la teoría del envenenamiento está que pasaron doce días entre el comienzo de la enfermedad y su muerte y en el mundo antiguo y no había venenos que tuvieran efectos de tan larga duración, a no ser que le siguieran suministrando eléboro durante ese tiempo porque lo utilizaba la medicina de la época (el eléboro verde es la famosa hierba valdada y veo muy difícil transportarla desde Mallorca hasta Asia en aquella época...).

En 1998 un artículo del New England atribuyó su muerte a la fiebre tifoidea complicada por una perforación gastrointestinal y parálisis ascendiente (¿Guillain Barré? puede pero lo describirían muy bien las fuentes de la época), explicación que se me antoja harto complicada para una época en que los jóvenes se morían de una amigdalitis... Malas lenguas afirman además que la salud de Alejandro se había menoscabado tras años de juergas (para eso era rey) y a consecuencia de sus graves heridas en los campos de batalla.


Parece que Alejandro quería ser enterrado en el oasis de Siwah, aunque sus generales habían decidido en referendum trasladarlo a Aigai (Vegina), en Macedonia, con sus antepasados los reyes argéadas de Macedonia (se cree que aquí está la tumba de su padre Filipo II). Sin embargo, Ptolomeo, que era el más avispado de sus comandantes, secuestró el cortejo fúnebre y se lo llevó a Egipto. Los autores de la antigüedad han escrito mucho acerca del cuerpo incorrupto, de los restos de un rey-dios, pero en realidad, poseer el cadáver del rey macedonio suponía una forma de consolidar el poder y convertirse en heredero de facto. Durante el reinado de Ptolomeo I fue solemnemente enterrado en Menfis, donde se han encontrado gran cantidad de estatuas y otros objetos y donde parece que existió un lugar de culto.


Ptolomeo II Filadelfo lo trasladó a un mausoleo en Alejandría. Durante el reinado de Ptolomeo Filopator (hacia 210 a.C.) se construyó un nuevo templo gigantesco, con un número innumerable de galerías y cámaras secretas, muy del estilo egipcio. Ptolomeo XI (80 a.C.) que pasaba por problemillas económicos, vendió el sarcófago de oro y lo sustituyó por uno de cristal. Así lo encontraron César y también Augusto, quien quiso rendirle homenaje y al depositar una guirnarla de flores sobre el cadáver, le rompió la nariz. En el siglo III se produjo la rebelión de Alejandría contra la dominación romana y en la destrucción de la ciudad, la tumba quedó enterrada bajo los escombros. De todas maneras el lugar aproximado, se convirtió en lugar de culto, calibrándose el aniversario de la muerte de Alejandro hasta mediados del siglo IV d.C. A principios del siglo V se aprovechó el tirón religioso del lugar para, en una suerte de sincretismo, elevar una iglesia con las reliquias de los santos profetas Elias, Eliseo y Juan.


Posteriormente, el Islam confundió la memoria de Alejandro con la del profeta Daniel y elevó la mezquita de Nebi-Daniel en el lugar llamado colina de los espacios ocultos (Kom-ed-Demas). No me extrañaría que debajo de la mezquita se encuentre la tumba de Alejandro junto al mausoleo de los reyes Ptolomeos.

lunes, 27 de abril de 2009

Certificados de defunción II (2): cómo y dónde morir


La consellería de Sanidade gallega, en una última ocurrencia por simplificar el trabajo administrativo, se ha propuesto cambiar los impresos de defunción en la comunidad del santo grial.




El certificado empieza con una primera hoja de color amarillo pálido, así:


- Primero piden los datos del médico que certifica (si se equivoca de casilla, le declaran legalmente muerto).


- Después los datos acerca del fallecimiento, desglosando la causa de muerte en una causa inmediata, una fundamental y una intermedia. Para cumplimentar estos datos te recuerda que no debes utilizar siglas ni abreviaturas (aunque aparezcan en la parte de atrás del papel y estén aprobadas por la O.M.S.). Además debe existir una secuencia lógica y temporal, de la causa inicial o fundamental a la inmediata. La bobada es que en éste informe te lo preguntan al revés. En la siguiente hoja te lo preguntarán por orden...


- Después te piden los datos de filiación del fallecido. Recordemos que no lo conoces de nada y que la muerte nos cambia tanto (como a Doña Isabel de Avis). Resulta que sólo tienes una mugrienta fotocopia de un D.N.I. de la dictadura. El paisano nació y vivió toda su vida en La Coruña, nombre que al no ser normativo traduces como A Coruña, caso similar si en el documento pone El Ferrol del Caudillo (se están muriendo ahora muchos de esa época) que traduces como O Ferrol (excepto los médicos nuevos procedentes del cono Sur, claro). Lo mismo con Villalba, Agualada, Mugía, ...

- Fecha y hora de defunción. Los funcionarios dan por buena la hora del reconocimiento... chapuza. En cualquier caso, conviene recordar para ser coherentes con la historia clínica:


  1. el rigor mortis aparece a la tercera o cuarta hora

  2. livideces de decúbito, son manchas vvioláceas en zonas declives que aparecen a los 45 minutos; indican la posición del cadáver al morir (si la ley de Newton es correcta)

  3. en la córnea aparece la mancha negra de Sommer-Larcher, sobre todo si queda con los ojos abiertos, a partir de la primera hora...

Existe un apartado de cumplimentación especial destinado al forense, para casos de muerte violenta. A los funerarios puede darles un ataque de histeria si lo cubres. Yo lo recomiendo para hacer constar si el muerto lleva alguna prótesis o si existe contraindicación para la defunción, porque no tienes otro sitio. Por cierto, algunas incineradoras de pueblo no admiten ciertas prótesis de cadera de los años 80 y 90 ¿Quien se las saca gratis para la incineración? El funerario...


El papel blanco es el boletín estadístico de defunción. Solo hay que cubrir las tres causas...


  • Causa inmediata: es la enfermedad causante. No se debe confundir con los mecanismos de muerte, como parada cardiaca o respiratoria, aunque si pones esto lo darán por bueno y no te meterás en líos. Si se trata de un paciente urémico terminal y pones deshidratación, aunque sea cierto, te llamarán del juzgado para preguntar porqué no le dieron de beber. Si eres honrado y pones causa desconocida, te llamarán y muy cabreados. Ej.: shock séptico

  • Causa intermedia: es la que menos problema da si la dejas en blanco. Antecede a la inmediata. Ej.: infección de tracto urinario.

  • Causa inicial o fundamental: es la que prendió la chispa. Si la intermedia es una infección respiratoria, la inicial puede ser Sarcoidosis, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica. Si es urinaria, cáncer o hiperplasia benigna de próstata.

  • en otros procesos, pon lo que encuentres: cardiopatía hipertensiva, enfermedad de Parkinson... (esto parece el certificado de defunción del Papa).

Naturalmente nadie le cobra al funerario que se cuela sin cita en la consulta a traer los papeles, aunque sería un derecho legalmente discutible. Sin embargo, el funerario si se lo cobra a los familiares: desplazamiento, impresos y dietas (un buen clavo). Incluso en crisis, una funeraria es un gran negocio, pero hay que valer.

sábado, 25 de abril de 2009

La Emperatriz Isabel de Avis y Trastámara y el Paludismo


La más bella reina de España fue la princesa Doña Isabel de Avis y Trastámara nacida en Lisboa, en 1503.


En 1521 a la muerte de Manuel I de Avis, rey de Portugal, le sucede su hijo Juan III el Piadoso. Portugal pasa por tiempos de crisis y comienza una política de alianzas a través de enlaces matrimoniales con el poderosísimo Reino de España. En 1522 se acordó el matrimonio entre Juan III y Catalina de Austria, hermana menor de Carlos V y en 1526, el de su hermana Isabel con Carlos I de España y V de Alemania. Isabel tenía 23 años de edad y él 26 y la boda se celebró en el Alcázar de Sevilla, en el actual Salón de Embajadores.


Isabel era una muchacha pálida y de salud quebradiza. Cada cierto tiempo presentaba unas extrañas fiebres acompañadas de gran debilidad que la obligaban a guardar cama. Isabel y Carlos tuvieron cinco hijos, de los cuales el rey prudente Felipe II (segundo) de España, el mayor, fue el único varón que llegó a edad adulta. Isabel falleció en 1539 en Toledo en el parto de su último hijo, a la edad de 36 años.

A su muerte, el Duque de Gandía, Francisco de Borja, fue el encargado de trasladar los restos mortales de Toledo a Granada, para ser enterrada en la Capilla Real. Al llegar, Francisco abrió el féretro para dar fe de que los restos pertenecían a su señora. Al contemplar el cadáver descompuesto de Isabel, a quien había conocido en la plenitud de su belleza, Borja exclamó: "Juro no más servir a señor que pueda morir" . Después de eso, ingresó en la Compañía de Jesús y se convirtió en uno de sus más queridos santos.


Se ha especulado mucho sobre la causa de la muerte de la Emperatriz, incluso se dice que fue envenenada. Teniendo en cuenta los antecedentes clínicos, las condiciones de la época y las relaciones de los reyes portugueses con África, me parece muy verosímil que Isabel padeciera de paludismo o malaria.


...


El Paludismo es una enfermedad infecciosa producida por protozoos llamados Plasmodios (no son virus ni bacterias) y trasmitida por la hembra del mosquito Anopheles. Se trata de la enfermedad infecciosa más importante del ser humano con más de 500 millones de infectados, causando entre 1 y 3 millones de muertes en zonas tropicales, sobre todo de niños, como dice Pablito. Quizá más que el resto de enfermedades infecciosas juntas. Se considera una enfermedad erradicada en Norteamérica, Europa y Rusia.


Existen 4 especies principales de Plasmodio:


  • Plasmodium Vivax

  • P. Ovale

  • P. Falciparum: el más letal

  • P. Malariae (este seria el auténtico agente de la malaria)

El plasmodio vive en la glándula salival de la hembra de Anopheles que, en las horas del amanecer o el anochecer, los pica e inyecta en forma de esporas llamadas esporozoitos. Éstos por la sangre llegan al hígado, donde tiene lugar su reproducción asexuada llamada merogonia intrahepática. De esta manera un único esporozoito crea miles de merozoitos y la célula hepática estalla. En las especies Vivax y Ovale, pueden permanecer quiescientes meses o años en forma de hipnozoítos y produciendo recaídas periódicas, por ejemplo coincidiendo con una caída de las defensas como ocurría durante los sucesivos embarazos de la madre de Felipe II.


En la sangre, los merozoítos invaden los glóbulos rojos y se convierten de nuevo en trofozoítos. Esto ocurre con más facilidad en personas con el grupo sanguíneo Duffy. En el África occidental mayoría de los niños son homocigotos FyFy-Duffy negativo, incrementando exponencialmente la sensibilidad al Plasmodio Vivax.


El ciclo de vida intraeritrocitario del plasmodio es de 48 horas (hasta 72 en P. Malariae) y es el tiempo que tarda en comerse la hemoglobina. Entonces el eritrocito estalla y se liberan 6-30 merozoítos. Algunos parásitos se convierten en seres sexuados y se convierten en gametozoítos, caracterizados por su larga vida media. El género falciparum tiene especial apetencia por los glóbulos rojos jóvenes, dificultando de esta manera la recuperación.


La trasmisión de la malaria es estable en África tropical y Nueva Guinea: una picadura por mosquito y día a un ser humano. Esto conduce a un ciclo de infecciones y reinfecciones que en adultos sanos otorga cierto grado de inmunidad, por eso el paludismo en adultos puede ser asintomático. Se producen epidemias cuando ocurren intensas lluvias que traen mosquitos o en las inmensas migraciones de refugiados.


Las infecciones dan síntomas tipo viral, con fiebre, diarrea, cefalea y dolor generalizado. Los accesos palúdicos clásicos, relacionados con el ciclo del parásito son raros, con fiebre regular y crisis de anemia y esplecnomegalia.


El paludismo falciparum produce una forma cerebral con una encefalopatía producida por un trastorno en la circulación de la sangre. Evoluciona con alteración del nivel de conciencia y a veces con focalidad neurológica. La mortalidad es del 20%. La hipoglucemia por el consumo de glucosa por parte del parásito y la destrucción de la neoglucogénesis hepática, puede estar agravada por un tratamiento con quinina que estimula las secreción de insulina. Una insuficiencia renal parecida a la necrosis tubular aguda es marcador de mal pronóstico. Otras alteraciones son la acidosis láctica secundaria a la hipoglucemia, el edema pulmonar, la coagulación intravascular (los hematíes se adhieren al endotelio vascular) y la sepsis por salmonella (bacteria aprovechada). Una causa frecuente de muerte es la sobreinfección bacteriana en una neumonía por aspiración en un sujeto con bajo nivel de conciencia.


La protección ideal es la eliminación del vector, la mosquita, pero los insecticidas son caros y tóxicos. Existe una vacuna eficaz descubierta por Elkin Patarroyo pero no está universalizada aún (hola, Manuel, ¿te siguen gustando los comics de héroes mitológicos?). El tratamiento siempre que el bicho sea sensible es con cloroquina; en España la caja con 50 comprimidos vale unos 6 euros (con receta menos) y el tratamiento son unos 10 comprimidos en 3 días... (Si, a mi también me da asco Zapatero). Como alternativa se puede añadir doxiciclina (pero no vale en niños menores de 8 años ni en embarazadas) o proguanil pero hay que pedirlo a medicación extranjera. En P. Ovale y en Vivax se utiliza primaquina pero produce anemia hemolítica en pacientes con déficit de glucosa 6 deshidrogenasa (enfermedad bastante típica de niños de raza negra...).

El 25 de abril es el Día Mundial de la malaria, pero en los telediarios están más preocupados por la gripe del cerdo.


viernes, 24 de abril de 2009

Alcoholismo, Ministerio de Sanidad y Nacionalismo Gallego



El alcoholismo o dipsomanía es la adicción a las bebidas alcohólicas, dependencia psicológica (como el chocolate), física (como benzodiazepinas, corticoides y opiáceos) y síndrome de abstinencia (como el mono de la heroína). Recientemente el Ministerio de Sanidad ha actualizado la guía de buena practica clínica en alcoholismo (os juro que le dieron ese nombre, me recuerda a Ortega Cano en el partido contra la droga...).




Para saber lo que bebemos primero hay que calcular la cantidad de alcohol (etílico supongo)ingerido, para ello es menester la siguiente fórmula:


Alcohol (gramos)= cc(ml)bebidos xgradosx0.8/100


Esto define la UBE (Unidad de Bebida estándar de España, flipad no es una canción de Siniestro). La UBE de España equivale a 10 g de alcohol puro.Los sobrios experto dicen que un vaso de vino o cerveza equivale a 1 UBE y un destilado a 2 UBES y que para pasar de UBEs a ml se multiplica por 12,5 (a mi no me salen los cálculos ni de broma, señora ministra).




La historia sigue definiendo el consumo de riesgo en 40 g al día para los hombres (280 g a la semana) y 24 g al día para las mujeres (o 168 a la semana). En un ejercicio de cinismo sexista, una buena mujer de 100 kg de peso es consumidora de riesgo con 2 cervezas, pero un hombre de 50 kg tendría que beber cuatro... Este límite define al bebedor moderado del excesivo. El consumo perjudicial, definido por un problema biológico, psíquico o social es 60 g en hombres y 30 g en mujeres. Haga usted los cálculos.




En contra de lo que pone el código de circulación, se relaciona la alcoholemia en sangre con el efecto en el organismoaunque no necesariamente con la cantidad bebida (un Emiliano tiene radicales hidroxilo endógenos, por ejemplo, que pueden dar positivo en el test de la Guardia Civil sin beber nada). El asunto es más o menos así, en 5 fases:




1) Embriaguez subclínica: <>



2) Ligera excitación: entre 0.5 y 1 g/l. Definido por euforia, locuacidad y agresividad.




3)Grave: de 1.5 a 3 g/l. Voy a dividirlo en dos partes:




  • fase de alteración de la marcha, lenguaje farfullante y déficit de atención y memoria


  • fase de alteración vegetativa, con hipotensión, nauseas y vómitos y sudoración


4) Coma etílico de 3 a 5 g/l


5) Posiblemente letal a partir de 5 g/litro de alcohol en sangre


En el capítulo 9 del libro del Génesis, después de que Noe aparcara el Arca en el pico Iroite, en el Barbanza (La Coruña) que es la cima más alta en la ría de Arosa-Muros-Noia, se dice que plantó una viña en el monte Lobar (de lobo, en gallego). Según la tradición midriásica judía, la vid dio fruto el mismo día y al anochecer, Noe cogió las uvas, las prensó e hizo vino. Todo esto fue posible con la ayuda de un ángel caído llamado Samael. A éste se le ocurrió enterrar un cordero, un león, un cerdo y un mono a los pies de la viña. Haciendo un poco de magia simpática, contaminó para siempre el fruto de la vid, de forma que el hombre es cobarde como un cordero cuando prueba el vino, en la segunda fase es eufórico como un león, en una tercera fase es sucio como un cerdo y manchará su ropa y se tambaleará y alterará su marcha como un mono. En las cosas importantes, el Viejo Testamento nunca falla.