miércoles, 8 de abril de 2009

Rompecabezas evolutivo en Ediacara



Los primeros organismos pluricelulares vivieron en las colinas de Ediacara, al sur de Australia. Cubiertos por estratos de arenisca roja que un día fue el fondo marino se encuentran los restos de fósiles únicos. La fauna de Ediacara es una de las más antiguas que se hayan encontrado con unos 600 millones de años (antes de la Era Paleozoica).

Esos fósiles son de animales con formas variadas y extrañas. Unos tienen un cuerpo en forma de disco, otros parecen una cinta larga. Alguno medía más de un metro. Tan diferentes a los animales modernos como podría serlo una criatura de Marte. Desde 1945, se han descubierto criaturas fósiles parecidas en distintas partes de todos los continentes, lo que demuestra que animales semejantes a los de Ediacara poblaron todos los océanos de La Tierra.

Hace 600 millones de años Ediacara era una playa a la cual iban a parar bichos muy diferentes, pero con unas características comunes: no tenían columna vertebral, ni esqueleto, ni caparazón. En realidad, podemos dividir a los fósiles ediacarenses en dos tipos: unos eran animales y otros seres extraños como los Vendobiontes.

Los animales de Ediacara presentaban una curiosa novedad evolutiva el estado pluricelular. En los unicelulares la única célula debía encargarse de que se cumplan eficazmente las funciones biológicas: alimentarse, respirar, reproducirse, etc. Durante algún tiempo, se creyó que eran líneas evolutivas muertas, que no dejaron descendientes, ya que aparte de las esponjas y medusas, no se habían encontrado formas de vida semejantes a las de Ediacara. Hoy se considera que los descendientes de los animales de Ediacara son gusanos y moluscos.

Los Vendobiontes son descritos como organismos inmóviles y gelatinosos. No tienen órganos, patas, bocas, ano ni tubo digestivo. Parece que absorvían la luz solar o nutrientes del agua. En mi opinión es que puede existir una tercera forma de alimentarse: ser un parásito saprofito. Al ser unicelulares, se comportarían como organelas de otro ser vivo (como mitocondrias gigantes). Eso explicaría la gran cantidad de animales que aparecen juntos. La verdad es que tuvieron millones de años para evolucionar y en vez de eso, se extinguen.


4 comentarios:

  1. Uno no se extingue, es extinguido.

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  2. Estoy plenamente convencido de lo contrario. Sólo se extinguen los organismos que no son capaces de evolucionar y la evolución es un concepto que parte de la voluntad (aunque explicar esto requiere otra entrada).

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  3. ¿Se extinguen quienes no son capaces de evolucionar? ¿Desde cuándo, pinchauvas? No hace falta irse muy atrás, hoy en día hay especies vivas que llevan mucho tiempo sin evolucionar, como el celacanto, la ballena azul o los comunistas.

    Cuando una especie consigue un pedacito de tierra en el que no hay cataclismos, ni depredadores, etc, esa especie no evoluciona, se queda tan a gusto. Eso pasa en las profundidades abisales y en Cuba.

    De qué voluntad.

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  4. La evolución de una especie depende de factores externos pero también internos, a eso me refiero con la voluntad: una especie que no quiere reproducirse se extingue. La evolución o -más fácil- la mutación está implicita en el 2º Principio de la Termodinámica. Cada vez que haces una copia de un caracter, existe un pequeño cambio. El celacanto y la ballena azul llevan muy poquito tiempo (no mucho tiempo) evolucionando (aparentemente menos que otras especies) pero no son estáticos. En concreto el celacanto actual dudo mucho que pudiera cruzarse con las especies prehistóricas, para empezar, ni siquiera compartirían el mismo nicho.

    En Cuba, el cambio también debe surgir desde dentro y no motivado por depredadores externos ni cataclismos. Es cuestión de tiempo y ganas (o voluntad).

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